Opinión | Iritzia
 
La UNESCO y el vascuence/euskera
La UNESCO, dentro del área de Cultura, en su página principal presentaba como primer punto de reflexión la siguiente cita:
El Patrimonio de un país es esencialmente su identidad cultural (J. M. Pei). Así pues, de acuerdo con la UNESCO, la identidad personal y social de un País se manifiesta a través de su Patrimonio, tanto de su Patrimonio material: arquitectónico, artístico y de la naturaleza, como de su Patrimonio Inmaterial: lengua, tradiciones, etc., siendo en este Patrimonio inmaterial donde hace gran énfasis, pues la globalización y los fuertes desequilibrios entre comunidades lingüísticas en contacto están generando sentimientos de autonegación, que promueven el abandono progresivo de las lenguas propias.
¿Por qué están tan asentados los valores del Patrimonio material, así como la biodiversidad y sin embargo cuesta tanto la aceptación sobre diversidad lingüística y cultural?
¿Qué puede impulsar a unos padres a que lo que se les ha legado como propio su lengua no sea considerado tan importante como para transmitirlo?
Los diversos factores que confluyen en esa dirección, aunque percibidos como personales, como propios, están generalmente influidos por motivos totalmente ajenos a la propia lengua. Es por ello que la UNESCO en su Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural, en su artículo 1º afirma que:
... la diversidad cultural es para el género humano tan necesaria como la diversidad biológica para los organismos vivos. Constituye el patrimonio común de la humanidad y debe ser reconocido y considerado en el beneficios de las generaciones presentes y futuras.
La UNESCO, consciente del grave peligro que para la humanidad supone la uniformización lingüística, preconiza el apoyo a las lenguas maternas, en especial las minoritarias.
En nuestro viejo Reino, muestra Comunidad Foral, al ser portadores de lengua propia "lingua navarrorum/vascuence" minoritaria, la UNESCO nos impone pues una responsabilidad, ante nosotros mismos y ante la comunidad internacional.
Nuestro patrimonio lingüístico-cultural no es propiedad exclusiva nuestra y, por ello, tenemos la responsabilidad de transmitirlo, pues las lenguas maternas no sólo tienen un valor de comunicación, sino que impregnan de identidad a la sociedad y a las personas.
La UNESCO preconiza acceder al conocimiento de lenguas de mayor extensión válidas con criterios de utilidad en lo tecnológico, económico y social, pero debe hacerse siempre sin menoscabo de la lengua propia de la comunidad.
No hay lenguas grandes y/o pequeñas. (Vivian Reding. Ex-comisaria de Edu. y Cult. de la Comisión Europea).
En base a estos criterios de la UNESCO:
- El Consejo de Europa aprobó la Carta de las Lenguas Regionales (Estrasburgo 5-XI-92).
- La Carta Europea establece una serie de obligaciones y en especial en su artículo 10.2.
- La próxima Constitución Europea.
- El reconocimiento de las lenguas propias como expresión de riqueza.
- La necesidad de una acción resuelta en su fomento.
- El compromiso a eliminar toda restricción.
- Su empleo en el marco de las Administraciones.
- El empleo conjunto de la lengua del Estado.
Todos ellos ratificados por el Gobierno Español.
En resumen, el apartado 3º establece que se debe "velar porque las lenguas regionales se empleen al prestar servicios y recibir respuestas en dichas lenguas".
Desde el año 2000, la UNESCO celebra el día 21 de febrero el Día de la lengua materna promulgando que las lenguas propias minoritarias son parte esencial de la humanidad y sobre todo son expresión irreductible de la identidad personal y social, como es en Navarra el vas-cuence/euskera.
Javier Zulaica
presidente del Centro UNESCO en Navarra