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reportaje _ erreportaia
  Una década con Ze Berri?
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Ana Mindegia
(técnico de euskera e impulsora de Ze Berri?)
Uno de los objetivos al crear Ze Berri? era que los no euskaldunes vieran que en euskera se organizan muchas cosas y que se pueden hacer otras tantas, que el euskera no es una lengua anticuada y olvidada, sino moderna”
 
 
 
 
 
 
Asmoak
Gure asmoa zen euskaraz agertzen ziren albisteak jendeari helaraztea, ikusten baikenuen jendearengana ez zirela iristen edo era oso laburrean eta toki ezkutuetan. Kontuan hartu behar zen zein zonaldetan geunden, euskaldunen portzentaia oso txikia zela, eta ikusi genuen idea hoberena zela aldizkari bat egitea, gehienbat erdaraz, jende guztiarengan iristeko. Horretaz gain, helburua jendea sentsibilizatzea zen, erdaldunak direnek ikustea euskaraz gauza asko egiten dela eta egiten ahal, ez dela hizkuntza baztertua, zaharkitua, hizkuntza modernoa baizik.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

10 años en la calle y 50 números editados. En esta década Ze Berri? ha ido creciendo en páginas, color, contenidos y difusión. La revista se reparte en más de 30 municipios navarros y, a través de las suscripciones, llega a lectores repartidos por la geografía navarra, estatal y hasta americana. Un sueño para el pequeño grupo de técnicos de euskera que pusieron en marcha Ze Berri?, un proyecto que sigue más vivo que nunca y cuenta con nuevos atractivos como Ze Berri? digital.

Corría el año 1994 cuando 14 ayuntamientos y 3 concejos navarros se pusieron de acuerdo para poner en marcha la revista Ze Berri? a través de sus servicios de euskera. Aquellos municipios eran Ansoáin, Villava, Barañáin, Puente la Reina, Estella, Zizur Mayor y las mancomunidades de Huarte - Valle de Egüés - Esteribar y Valle de Goñi - Val de Ollo - Etxauri - Orkoien - Ororbia - Arazuri - Asiáin.
En principio fue una revista sin grandes pretensiones en lo que se refiere a presupuesto y características técnicas. En esa época se editaron 6 números de 8 páginas y a 2 tintas.
Según explica Ana Mindegia, técnico de euskera de Huarte, Esteribar y Aranguren y una de las impulsoras del proyecto, la revista nació con un doble propósito: “Queríamos hacer llegar a la gente las noticias que surgían en euskera, puesto que veíamos que no tenían eco o que aparecían en los periódicos muy resumidas o en lugares escondidos. Teniendo en cuenta en qué zona nos encontramos, con un porcentaje pequeño de euskaldunes, pensamos en hacer una revista principalmente en castellano con el fin de llegar a todo el mundo. Y es que la sensibilización era otro de los objetivos de Ze Berri?, que los no euskaldunes vieran que en euskera se organizan muchas cosas y que se pueden hacer otras tantas, que el euskera no es una lengua anticuada y olvidada, sino moderna.”
En 1996 Ze Berri? volvió con fuerzas renovadas, como un proyecto serio, más páginas, color y un diseño más elaborado. También creció su difusión, ya que se incorporaron nuevos ayuntamientos: Pamplona – que supuso un incremento sustancial en el peso específico de la revista y en el número de ejemplares –, Aoiz, Cendea de Olza, Valle de Aranguren, Berriozar, Roncal y Salazar, (estos últimos en el año 1998).
A partir de 1998 se editaron 6 números anuales, con diferente número de páginas: 1 de 24, 3 de 20 y 2 de 16. En diciembre de ese año se registró otro hecho importante para la revista: el Gobierno de Navarra entró a tomar parte de Ze Berri? a través de un convenio de cooperación firmado entre la Mancomunidad de Servicios de Huarte, Esteribar y Aranguren, gestora de la revista, y la Dirección de Política Lingüística.
La difusión de Ze Berri? ha crecido desde entonces. Hoy forman parte de la revista los ayuntamientos de Pamplona, Barañáin, Huarte-Esteribar, Aranguren, Burlada, Zizur Mayor, Estella, Villava, Ansoáin, Berriozar, Orkoien-Etxauri-Cendea de Olza-Valle de Goñi-Bidaurreta, Puente la Reina, Aoiz, Salazar, Roncal, Sangüesa, Luzaide/Valcarlos-Orreaga/Roncesvalles-Auritz/Burguete, Valle de Lónguida, Cendea de Iza, Lezáun y Berrioplano. La tirada actual asciende a 69.900 ejemplares, que se distribuyen en los buzones de los pueblos participantes, a excepción de Pamplona, que realiza un buzoneo selectivo y promueve la suscripción, y de otros 1.945 ejemplares enviados gratuitamente por el Gobierno de Navarra a instituciones y particulares.
Ze Berri? para todos
Además de ampliar su difusión geográfica en estos años, Ze Berri? ha tratado de llegar a todo tipo de públicos: a los padres cuyos hijos acuden al modelo D, a quienes estudian euskera o en euskera, a quienes se plantean acudir a un evento cultural, a los que tienen interés por conocer el origen de un topónimo o quién fue el personaje que da nombre a tal o cual calle,… Para ese público tan diverso, Ze Berri? ha diseñado una revista con diferentes apartados, en el que los niños y los jóvenes cuentan con secciones específicas. Otros apartados fijos tratan la toponimia, los personajes históricos navarros y las novedades de libros y discos. La publicación se completa con reportajes de actualidad sobre el euskera y entrevistas con personajes que trabajan o viven en esta lengua.
Durante sus primeros 50 números, los lectores de Ze Berri? han tenido ocasión de participar de diferentes formas en la publicación a través de concursos, encuestas fotográficas y opinando sobre los libros que han leído. “Como un modo de acercarnos a los jóvenes, decidimos que fueran ellos mismos quienes comentaran aquello que habían leído –apunta Mindegia–. Acudimos a institutos, bibliotecas o allí donde se reúnen, tarea que en ocasiones no resulta fácil, pero creemos que a ellos les interesan más los comentarios de un chico o chica de su edad”.
Ze Berri? gratuita
Junto a los lectores, otro elemento esencial en la historia de Ze Berri? han sido sus apoyos económicos. La publicación se financia con fondos del Gobierno de Navarra, de los Ayuntamientos participantes y de publicidad.
El Gobierno de Navarra subvenciona el 35% de la cantidad que los ayuntamientos pagan por Ze Berri?, tal y como establece el Convenio firmado entre la Dirección General de Universidades y Política Lingüística y la Mancomunidad de Huarte y Esteribar, en la que los consistorios participantes delegaron la gestión de la revista. Además, se compromete a comprar un número de ejemplares para distribuirlos entre el resto de los ayuntamientos de Navarra, centros del Ejecutivo foral en la Comarca de Pamplona y otros organismos.
El apoyo de la publicidad también es parte esencial de la revista, aunque nunca debe superar el 30% del espacio. Entre los anunciantes que han aparecido en los 50 números editados, ha habido entidades bancarias, pequeñas tiendas de barrio, instituciones públicas y privadas. Euskaltegis, barnetegis, librerías y promotores culturales son ya clásicos en estas páginas, donde han encontrado un espacio para darse a conocer a sus clientes y un modo de apoyar la cultura euskaldun.
La nueva Ze Berri?
Con medio centenar de números a sus espaldas, Ze Berri? continuará en el futuro con su tarea de promoción del euskera, manteniendo las secciones ya habituales y que todos conocéis, pero con nueva cara. La revista adquiere un diseño más moderno, que pretende reforzar su carácter educativo y potenciar la participación del lector, distintivos esenciales de la publicación desde su nacimiento. La base del proyecto es oxigenar la lectura, hacerla más reposada, mediante el uso del blanco como hilo conductor. Es una invitación a la lectura más tranquila, eliminando ruido visual -el blanco se convierte en elemento estructural y se reduce notablemente el empleo de color en los textos- e incorporando un tratamiento tipográfico más elaborado, más rico.
Al Ze Berri? en papel, se añade ahora un Ze Berri? digital, que incorporará las revistas anteriores en formato PDF, la versión digital de cada número y una agenda actualizada permanentemente. “Como reto para 2005, nos planteamos que los reportajes más significativos de Ze Berri? pudieran aparecer en inglés y francés en la web, lo que nos permitiría llegar a un público mucho más amplio. A medio plazo, esperamos ampliar la difusión a aquellos valles y municipios de la Comarca de Pamplona o cercanos a ella –Noáin, Galar, Ezkabarte…–. Sería interesante que estos pueblos entraran a formar parte del proyecto, como lo sería que se incorporara Tudela. También esperamos que se una Tafalla, que ya tiene servicio de euskera”.

orría el año 1994 cuando 14 ayuntamientos y 3 concejos navarros se pusieron de acuerdo para poner en marcha la revista Ze Berri? a través de sus servicios de euskera. Aquellos municipios eran Ansoáin, Villava, Barañáin, Puente la Reina, Estella, Zizur Mayor y las mancomunidades de Huarte - Valle de Egüés - Esteribar y Valle de Goñi - Val de Ollo - Etxauri - Orkoien - Ororbia - Arazuri - Asiáin.
En principio fue una revista sin grandes pretensiones en lo que se refiere a presupuesto y características técnicas. En esa época se editaron 6 números de 8 páginas y a 2 tintas.
Según explica Ana Mindegia, técnico de euskera de Huarte, Esteribar y Aranguren y una de las impulsoras del proyecto, la revista nació con un doble propósito: “Queríamos hacer llegar a la gente las noticias que surgían en euskera, puesto que veíamos que no tenían eco o que aparecían en los periódicos muy resumidas o en lugares escondidos. Teniendo en cuenta en qué zona nos encontramos, con un porcentaje pequeño de euskaldunes, pensamos en hacer una revista principalmente en castellano con el fin de llegar a todo el mundo. Y es que la sensibilización era otro de los objetivos de Ze Berri?, que los no euskaldunes vieran que en euskera se organizan muchas cosas y que se pueden hacer otras tantas, que el euskera no es una lengua anticuada y olvidada, sino moderna.”
En 1996 Ze Berri? volvió con fuerzas renovadas, como un proyecto serio, más páginas, color y un diseño más elaborado. También creció su difusión, ya que se incorporaron nuevos ayuntamientos: Pamplona – que supuso un incremento sustancial en el peso específico de la revista y en el número de ejemplares –, Aoiz, Cendea de Olza, Valle de Aranguren, Berriozar, Roncal y Salazar, (estos últimos en el año 1998).
A partir de 1998 se editaron 6 números anuales, con diferente número de páginas: 1 de 24, 3 de 20 y 2 de 16. En diciembre de ese año se registró otro hecho importante para la revista: el Gobierno de Navarra entró a tomar parte de Ze Berri? a través de un convenio de cooperación firmado entre la Mancomunidad de Servicios de Huarte, Esteribar y Aranguren, gestora de la revista, y la Dirección de Política Lingüística.
La difusión de Ze Berri? ha crecido desde entonces. Hoy forman parte de la revista los ayuntamientos de Pamplona, Barañáin, Huarte-Esteribar, Aranguren, Burlada, Zizur Mayor, Estella, Villava, Ansoáin, Berriozar, Orkoien-Etxauri-Cendea de Olza-Valle de Goñi-Bidaurreta, Puente la Reina, Aoiz, Salazar, Roncal, Sangüesa, Luzaide/Valcarlos-Orreaga/Roncesvalles-Auritz/Burguete, Valle de Lónguida, Cendea de Iza, Lezáun y Berrioplano. La tirada actual asciende a 69.900 ejemplares, que se distribuyen en los buzones de los pueblos participantes, a excepción de Pamplona, que realiza un buzoneo selectivo y promueve la suscripción, y de otros 1.945 ejemplares enviados gratuitamente por el Gobierno de Navarra a instituciones y particulares.
Ze Berri? para todos
Además de ampliar su difusión geográfica en estos años, Ze Berri? ha tratado de llegar a todo tipo de públicos: a los padres cuyos hijos acuden al modelo D, a quienes estudian euskera o en euskera, a quienes se plantean acudir a un evento cultural, a los que tienen interés por conocer el origen de un topónimo o quién fue el personaje que da nombre a tal o cual calle,… Para ese público tan diverso, Ze Berri? ha diseñado una revista con diferentes apartados, en el que los niños y los jóvenes cuentan con secciones específicas. Otros apartados fijos tratan la toponimia, los personajes históricos navarros y las novedades de libros y discos. La publicación se completa con reportajes de actualidad sobre el euskera y entrevistas con personajes que trabajan o viven en esta lengua.
Durante sus primeros 50 números, los lectores de Ze Berri? han tenido ocasión de participar de diferentes formas en la publicación a través de concursos, encuestas fotográficas y opinando sobre los libros que han leído. “Como un modo de acercarnos a los jóvenes, decidimos que fueran ellos mismos quienes comentaran aquello que habían leído –apunta Mindegia–. Acudimos a institutos, bibliotecas o allí donde se reúnen, tarea que en ocasiones no resulta fácil, pero creemos que a ellos les interesan más los comentarios de un chico o chica de su edad”.
Ze Berri? gratuita
Junto a los lectores, otro elemento esencial en la historia de Ze Berri? han sido sus apoyos económicos. La publicación se financia con fondos del Gobierno de Navarra, de los Ayuntamientos participantes y de publicidad.
El Gobierno de Navarra subvenciona el 35% de la cantidad que los ayuntamientos pagan por Ze Berri?, tal y como establece el Convenio firmado entre la Dirección General de Universidades y Política Lingüística y la Mancomunidad de Huarte y Esteribar, en la que los consistorios participantes delegaron la gestión de la revista. Además, se compromete a comprar un número de ejemplares para distribuirlos entre el resto de los ayuntamientos de Navarra, centros del Ejecutivo foral en la Comarca de Pamplona y otros organismos.
El apoyo de la publicidad también es parte esencial de la revista, aunque nunca debe superar el 30% del espacio. Entre los anunciantes que han aparecido en los 50 números editados, ha habido entidades bancarias, pequeñas tiendas de barrio, instituciones públicas y privadas. Euskaltegis, barnetegis, librerías y promotores culturales son ya clásicos en estas páginas, donde han encontrado un espacio para darse a conocer a sus clientes y un modo de apoyar la cultura euskaldun.
La nueva Ze Berri?
Con medio centenar de números a sus espaldas, Ze Berri? continuará en el futuro con su tarea de promoción del euskera, manteniendo las secciones ya habituales y que todos conocéis, pero con nueva cara. La revista adquiere un diseño más moderno, que pretende reforzar su carácter educativo y potenciar la participación del lector, distintivos esenciales de la publicación desde su nacimiento. La base del proyecto es oxigenar la lectura, hacerla más reposada, mediante el uso del blanco como hilo conductor. Es una invitación a la lectura más tranquila, eliminando ruido visual -el blanco se convierte en elemento estructural y se reduce notablemente el empleo de color en los textos- e incorporando un tratamiento tipográfico más elaborado, más rico. Al Ze Berri? en papel, se añade ahora un Ze Berri? digital, que incorporará las revistas anteriores en formato PDF, la versión digital de cada número y una agenda actualizada permanentemente. “Como reto para 2005, nos planteamos que los reportajes más significativos de Ze Berri? pudieran aparecer en inglés y francés en la web, lo que nos permitiría llegar a un público mucho más amplio. A medio plazo, esperamos ampliar la difusión a aquellos valles y municipios de la Comarca de Pamplona o cercanos a ella –Noáin, Galar, Ezkabarte…–. Sería interesante que estos pueblos entraran a formar parte del proyecto, como lo sería que se incorporara Tudela. También esperamos que se una Tafalla, que ya tiene servicio de euskera”.

orría el año 1994 cuando 14 ayuntamientos y 3 concejos navarros se pusieron de acuerdo para poner en marcha la revista Ze Berri? a través de sus servicios de euskera. Aquellos municipios eran Ansoáin, Villava, Barañáin, Puente la Reina, Estella, Zizur Mayor y las mancomunidades de Huarte - Valle de Egüés - Esteribar y Valle de Goñi - Val de Ollo - Etxauri - Orkoien - Ororbia - Arazuri - Asiáin.
En principio fue una revista sin grandes pretensiones en lo que se refiere a presupuesto y características técnicas. En esa época se editaron 6 números de 8 páginas y a 2 tintas.
Según explica Ana Mindegia, técnico de euskera de Huarte, Esteribar y Aranguren y una de las impulsoras del proyecto, la revista nació con un doble propósito: “Queríamos hacer llegar a la gente las noticias que surgían en euskera, puesto que veíamos que no tenían eco o que aparecían en los periódicos muy resumidas o en lugares escondidos. Teniendo en cuenta en qué zona nos encontramos, con un porcentaje pequeño de euskaldunes, pensamos en hacer una revista principalmente en castellano con el fin de llegar a todo el mundo. Y es que la sensibilización era otro de los objetivos de Ze Berri?, que los no euskaldunes vieran que en euskera se organizan muchas cosas y que se pueden hacer otras tantas, que el euskera no es una lengua anticuada y olvidada, sino moderna.”
En 1996 Ze Berri? volvió con fuerzas renovadas, como un proyecto serio, más páginas, color y un diseño más elaborado. También creció su difusión, ya que se incorporaron nuevos ayuntamientos: Pamplona – que supuso un incremento sustancial en el peso específico de la revista y en el número de ejemplares –, Aoiz, Cendea de Olza, Valle de Aranguren, Berriozar, Roncal y Salazar, (estos últimos en el año 1998).
A partir de 1998 se editaron 6 números anuales, con diferente número de páginas: 1 de 24, 3 de 20 y 2 de 16. En diciembre de ese año se registró otro hecho importante para la revista: el Gobierno de Navarra entró a tomar parte de Ze Berri? a través de un convenio de cooperación firmado entre la Mancomunidad de Servicios de Huarte, Esteribar y Aranguren, gestora de la revista, y la Dirección de Política Lingüística.
La difusión de Ze Berri? ha crecido desde entonces. Hoy forman parte de la revista los ayuntamientos de Pamplona, Barañáin, Huarte-Esteribar, Aranguren, Burlada, Zizur Mayor, Estella, Villava, Ansoáin, Berriozar, Orkoien-Etxauri-Cendea de Olza-Valle de Goñi-Bidaurreta, Puente la Reina, Aoiz, Salazar, Roncal, Sangüesa, Luzaide/Valcarlos-Orreaga/Roncesvalles-Auritz/Burguete, Valle de Lónguida, Cendea de Iza, Lezáun y Berrioplano. La tirada actual asciende a 69.900 ejemplares, que se distribuyen en los buzones de los pueblos participantes, a excepción de Pamplona, que realiza un buzoneo selectivo y promueve la suscripción, y de otros 1.945 ejemplares enviados gratuitamente por el Gobierno de Navarra a instituciones y particulares.
Ze Berri? para todos
Además de ampliar su difusión geográfica en estos años, Ze Berri? ha tratado de llegar a todo tipo de públicos: a los padres cuyos hijos acuden al modelo D, a quienes estudian euskera o en euskera, a quienes se plantean acudir a un evento cultural, a los que tienen interés por conocer el origen de un topónimo o quién fue el personaje que da nombre a tal o cual calle,… Para ese público tan diverso, Ze Berri? ha diseñado una revista con diferentes apartados, en el que los niños y los jóvenes cuentan con secciones específicas. Otros apartados fijos tratan la toponimia, los personajes históricos navarros y las novedades de libros y discos. La publicación se completa con reportajes de actualidad sobre el euskera y entrevistas con personajes que trabajan o viven en esta lengua.
Durante sus primeros 50 números, los lectores de Ze Berri? han tenido ocasión de participar de diferentes formas en la publicación a través de concursos, encuestas fotográficas y opinando sobre los libros que han leído. “Como un modo de acercarnos a los jóvenes, decidimos que fueran ellos mismos quienes comentaran aquello que habían leído –apunta Mindegia–. Acudimos a institutos, bibliotecas o allí donde se reúnen, tarea que en ocasiones no resulta fácil, pero creemos que a ellos les interesan más los comentarios de un chico o chica de su edad”.
Ze Berri? gratuita
Junto a los lectores, otro elemento esencial en la historia de Ze Berri? han sido sus apoyos económicos. La publicación se financia con fondos del Gobierno de Navarra, de los Ayuntamientos participantes y de publicidad.
El Gobierno de Navarra subvenciona el 35% de la cantidad que los ayuntamientos pagan por Ze Berri?, tal y como establece el Convenio firmado entre la Dirección General de Universidades y Política Lingüística y la Mancomunidad de Huarte y Esteribar, en la que los consistorios participantes delegaron la gestión de la revista. Además, se compromete a comprar un número de ejemplares para distribuirlos entre el resto de los ayuntamientos de Navarra, centros del Ejecutivo foral en la Comarca de Pamplona y otros organismos.
El apoyo de la publicidad también es parte esencial de la revista, aunque nunca debe superar el 30% del espacio. Entre los anunciantes que han aparecido en los 50 números editados, ha habido entidades bancarias, pequeñas tiendas de barrio, instituciones públicas y privadas. Euskaltegis, barnetegis, librerías y promotores culturales son ya clásicos en estas páginas, donde han encontrado un espacio para darse a conocer a sus clientes y un modo de apoyar la cultura euskaldun.
La nueva Ze Berri?
Con medio centenar de números a sus espaldas, Ze Berri? continuará en el futuro con su tarea de promoción del euskera, manteniendo las secciones ya habituales y que todos conocéis, pero con nueva cara. La revista adquiere un diseño más moderno, que pretende reforzar su carácter educativo y potenciar la participación del lector, distintivos esenciales de la publicación desde su nacimiento. La base del proyecto es oxigenar la lectura, hacerla más reposada, mediante el uso del blanco como hilo conductor. Es una invitación a la lectura más tranquila, eliminando ruido visual -el blanco se convierte en elemento estructural y se reduce notablemente el empleo de color en los textos- e incorporando un tratamiento tipográfico más elaborado, más rico.
Al Ze Berri? en papel, se añade ahora un Ze Berri? digital, que incorporará las revistas anteriores en formato PDF, la versión digital de cada número y una agenda actualizada permanentemente. “Como reto para 2005, nos planteamos que los reportajes más significativos de Ze Berri? pudieran aparecer en inglés y francés en la web, lo que nos permitiría llegar a un público mucho más amplio. A medio plazo, esperamos ampliar la difusión a aquellos valles y municipios de la Comarca de Pamplona o cercanos a ella –Noáin, Galar, Ezkabarte…–. Sería interesante que estos pueblos entraran a formar parte del proyecto, como lo sería que se incorporara Tudela. También esperamos que se una Tafalla, que ya tiene servicio de euskera”.